Zona CERO sub con el mar

Si, así, con el mar. Con la defensa y la protección de los débiles y por tanto, con la defensa y protección de la naturaleza. Y si hay alguien débil, pese a su enorme poder, a su enorme tamaño y a su inmensa fuerza y energía ese es, sin duda, el mar.

Zona CERO sub con el mar

Porque pese a que todo nace en él, todo puede acabar también el él; si el ser más egocéntrico que existe, precisamente el único que tiene capacidad para modificar las cosas a su antojo usando la voluntad, es decir, el hombre, se empeña, el mar será destruido y con él la fuente de vida y esperanza que representa para la especie humana.

Por voluntad o por dejadez, por codicia o por supervivencia mal entendida, esquilmamos los mares, agotamos sus recursos, sobrexplotamos los caladeros, destruimos las especies y ensuciamos con una habilidad que sería dificil de alcanzar incluso con entrenamiento, si no fuera porque la ignorancia, o la maldad, o la improducencia, o todas a la vez, han convertido neustros actos en costumbres y nuestras costumbres, en prácticas deleznables respecto al mar.

Somos la única especie que ha dominado de tal manera el entorno, que se puede permitir el lujo de, voluntariamente, surcar los mares, descender bajo la cota cero, sobrevolar la tierra, viajar al espacio, escalar, penetrar en las entrañas de la tierra... volar, nadar, bucear...

Y pese a que a todos nos consta la belleza de todos esos lugares, el privilegio de poder visitarlos - a veces los primeros seres humanos que los visitan, cuando no los úncos - no prestamos la suficiente atención y no tomamos los suficientes compromisos.

Por eso en esta escuela, nacida por y para el azul, aunque no únicamente, va a empeñar algunos de sus esfuerzos y recursos en reponer lo que conrtibuya a dañar; no hace falta que el daño lo haga uno de nosotros para que consideremos el daño como nuestro, como protagonizado por la especie humana a la que pertenecemos.

Nuestra presencia, ovbiamente, no es inocua y por tanto tenemos el poder de conducirla en la buena o en la peor dirección. Nosotros optamos por la buena.

El pasado mes de diciembre, cuando celebrábamos apenas el primer año de existencia de la escuela como tal, se nos ocurrió una idea. Fue la primera, pero no será la única.

Con motivo de las entrañables fiestas de Navidad, que tienden a concentrarnos en torno a los amigos, la familia, los compañeros de fatigas y de afición, celebramos una pequeña fiesta. Un local, unas tapas, un photocall, unos disfraces, unas bebidas, un poco de música y la presencia de algunos fotógrafos viajeros, que tuvieron la oportubnidad de mostrarnos cómo son algunos de los lugares más remotos de la tierra, bajo el mar. Como deberían ser si el hombre no los alcanzara con frecuencia.

Nos acompañó Felipe Barrio, que tuvo a bien señalarnos algunos de los peligros más inmediatos en que se encuentran incursos los tiburones y nos señaló también el impacto que el ser humano tiene en su especie.

Muchos de los presentes quizá ignoraban algunos datos. Pero todos fuimos un poco más conscientes de nuestra responsabilidad como buzos. Como privilegiados hombres y mujeres del azul, a los que el mar con tanto cariño acoge las más de las veces.

Para terminar y como colofón a una fantástica fiesta, realizamos una subasta de material de buceo. Fijamos reglas que garantizaran que participar sería una ventaja y decidimos que los beneficios íntegros que lográramos recaudar, serían destinados a un proyecto de conservación. A los proyectos de conservación que Project Aware maneja en el mundo, con dos objetivos primordiales: la conservación de los casi extintos tiburones y la concienciación y eliminación de los terribles residuos - especialmente los plásticos - que tanta vida marina se llevan por delante.

Hoy, tras las pertinentes conversaciones con la coordinadora del área en Project Aware, Orsi Fulop, hemos finalmente entregado lo recaudado en aquella pequeña fiesta. El dinero - poco, muy poco, siempre poco - no importa demasiado ahora y seguro que será bien empleado (275.82 €).

Lo más importante es que ZONA CERO SUB ha puesto un pie delante del otro y ha comenzado a caminar también en este campo. No hay camino que no empiece con un primer paso y el nuestro ya está dado. Y no tiene vuelta atrás.